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<HTML><HEAD><TITLE>Nova pagina 1</TITLE>
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<P align=left><B><FONT face=forte color=#ff0000 size=5>
<MARQUEE scrollAmount=20 scrollDelay=200 width=322>CARTA O BERRO.
..........repassem.</MARQUEE></FONT></B></P>
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<DIV><BR> </DIV>
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<P class=data align=left><IMG height=59
src="http://www.vermelho.org.br/imagens/logovermelhonovo.gif" width=175></P>
<P class=data align=left>18 DE MAIO DE 2009 - 18h28</P>
<H1>José Carlos Ruy: Lá se vai Benedetti, boa praça, boa gente </H1><BR>
<DIV id=lead style="FONT-FAMILY: Arial, Verdana; BACKGROUND-COLOR: #efefef"
align=left>
<P>O poeta e dirigente político uruguaio Mario Benedetti despediu-se da vida
neste domingo. Perde a literatura, perde a humanidade, mas seu humor tranquilo e
muitas vezes mordaz permanece na herança de seus escritos, expressão sensível e
eloquente da consciência avançada da América Latina.</P>
<P>Por José Carlos Ruy</P></DIV><BR>
<DIV id=imagem><BR><I><STRONG>''Que a morte perca sua asquerosa e brutal
pontalidade''</STRONG></I> </DIV>
<DIV id=artigo>
<P>A literatura ficou de luto neste domingo (17): o grande poeta uruguaio Mario
Benedetti deixou de viver. Ele tinha 88 anos de idade e deixa um legado de mais
de 80 romances, ensarios, contos e principalmente poemas que fazem parte da mais
elevada expressão do sentimento humano nesta parte do mundo e que registram a
crença, como ele dizia, ''na vida e no amor, na ética e em todas essas coisas
tão fora de moda''.</P>
<P>Mario Benedetti referiu-se a seu pai, na dedicatória do romance Primavera num
espelho partido, que ele fora ''boa gente''. Os poemas de Benedetti dão ao
leitor a impressão de que ele próprio podia ser definido assim, como ''boa
gente''. </P>
<P>Militante e dirigente de esquerda (em 1971 ele foi um dos fundadores do
Movimento 26 de Março, marxista leninista, expressão política do Movimento de
Libertação Nacional - Tupamaros), seus escritos oscilaram sempre entre um
lirismo tocante e um compromisso social permanentemente reafirmado; muitas
vezes, conseguiu a habilidade de unir estas duas dimensões, a lírica e a social,
em poemas como este, escrito quando Che Guevara foi morto na Bolívia: </P>
<P>donde estés<BR>se es que estás<BR>si estás llegando<BR>será una pena que no
exista Dios</P>
<BLOCKQUOTE dir=ltr 0px?? MARGIN-RIGHT:>
<P>mas habrá otros<BR>claro que habrá otros<BR>dignos de
recibirte<BR>comandante <BR>(do poema <EM>Consternados, rabiosos</EM>,
1967)</P>
<P>ou </P></BLOCKQUOTE>
<P>Quizá mi única noción de patria<BR>sea esta urgencia de decir
Nosotros<BR>quizá mi única noción de patria<BR>sea este regreso al própro
desconcierto<BR>(do poema<EM> Noción de patria</EM>)</P>
<P>ou</P>
<P>los obreros no estaban en los poemas<BR>pero a menudo estavan en las
calles<BR>con su rojo proyecto y con su puño<BR>sus alpargatas e su humor de
lija<BR>y su beligerancia su paz y su paciencia<BR>sus cojones de clase<BR>qué
clase de cojones<BR>sus ollas populares<BR>su modestia e sy orgullo<BR>que son
casi lo mismo<BR>(do poema <EM>Los espejos las sombras</EM>, 1976)</P>
<P>ou </P>
<P>Compañera<BR>usted sabe<BR>que pude contar<BR>conmigo<BR>no hasta dos<BR>o
hasta diez<BR>sino contar<BR>conmigo<BR>(do poema <EM>Hagamos</EM> <EM>un
trato</EM>)</P>
<P>São textos que exprimem uma experiência de vida intensa e rica, que se
desdobrou em inúmeras atividades para ganhar a vida (empregado de uma oficina,
taquígrafo, caixa, vendedor, contador, funcionário público, tradutor e
jornalista, antes viver somente de literatura), e muitas vezes a amarga
paciência do exílio. Seus poemas, disse o escritor argentino Pedro Orgambide na
introdução a uma antologia, ''são o inventário de um homem de aparência simples,
de gesto e voz medida, de um próximo, um 'fulano' que fala de amor'', de
''mulheres nuas, e leva às pessoas sua palavra despojada de solenidade'',
perseverando em ''seu ofício de poeta que não é outra coisa senão seu ofício de
viver.''</P>
<P>Militante desde a década de 1940 da luta pela paz, foi um incansável crítico
do imperialismo dos EUA. Foi um dos fundadores e diretor, entre 1968 e 1971, do
Centro de Pesquisas Literárias da Casa de las Américas, em Havana (Cuba). Em
1971, ano de fundação do Movimento 26 de Março, foi nomeado diretor do
Departamento de Literatura Hispanoamericana na Faculdade de Humanidades e
Ciencias da Universidade da República, de Montevidéu, cargo que manteve até 27
de Junho de 1973, quando um golpe de estado iniciou a ditadura militar no
Uruguai. Em consequência, Benedetti renunciou ao cargo na Universidade.
Exilou-se na Argentina, Peru e, em 1976, em Cuba. Só voltou ao Uruguai em 1983,
depois do fim da ditadura. </P>
<P>No poema <EM>Digamos</EM>, ele escreveu</P>
<P>1.<BR>Ayer fue yesterday<BR>para buenos colonos<BR>mas por fortuna
nuestro<BR>mañana no es tomorrow</P>
<BLOCKQUOTE dir=ltr 0px?? MARGIN-RIGHT:>
<P>2.<BR>Tengo un mañana que es mio<BR>y un mañana que es de todos<BR>el mio
acaba mañana<BR>pero sobrevive el otro</P>
<P>No último domingo, o amanhã de Benedetti acabou, mas - como ele sempre
soube - sobrevive em todos nós, os outros.</P></BLOCKQUOTE>
<P><STRONG>* José Carlos Ruy é jornalista e editor do jornal </STRONG><EM>A
Classe Operária</EM>.</P>
<P>==================================================================================================================================</P>
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<H1><A onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)"
href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/compromiso/elpepucul/20090517elpepucul_6/Tes"
target=_blank>El poeta del compromiso</A></H1>
<H3>Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la
adversidad y en defensa de la alegría </H3>
<DIV>
<P><STRONG>JUAN CRUZ</STRONG> <EM>- Madrid - </EM>17/05/2009 </P></DIV></DIV>
<DIV>
<P>Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la
enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo
siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo
intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y
murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros,
pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió
siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un
<I>desexiliado</I>. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.</P>
<P>Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos
multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a
morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda
la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de
Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple
distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las
consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría,
sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que
inundó la casa de desolación y de huida.</P>
<P>Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente
le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de
alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le
entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos
ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante,
dijo: "¿Tanto he hecho?"</P>
<P>Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por
su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo
él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le
produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a
muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle.
Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un
símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres
como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los
tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por
eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos
sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.</P>
<P>Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le
conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid,
puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan
rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador
tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba
siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a
la vez el escolar que fue y también el oficinista.</P>
<P>Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su
alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su
mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo
de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o
escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti
y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece
a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le
asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales
multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de <I>rock</I>.</P>
<P>Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en
París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para
sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando,
y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con
esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos
en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea
Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante
nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".</P>
<P>Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.</P>
<P>Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por
la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron
tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí
le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo
se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un
hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de
tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que
a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus
narraciones, Mario decidió abandonarse.</P>
<P>Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir <I>para
qué</I>. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me
he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad
con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y
crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin
quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego
sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila
india".</P>
<P>En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir
Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada:
"Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo
estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y
cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo
aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:</P>
<P>-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?</P>
<P>Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja
en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos
que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo
oscuro.</P></DIV><SPAN class=q>
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<H4>FOTOS - CONSUELO BAUTISTA - 18-05-2009</H4>
<P>Mario Benedetti, durante una visita a Barcelona en 1999.<SPAN>- CONSUELO
BAUTISTA</SPAN></P></DIV></FONT></DIV></BODY></HTML>