<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN">
<HTML XMLNS:ST1 XMLNS:O><HEAD><TITLE>Nova pagina 1</TITLE>
<META http-equiv=Content-Type content="text/html; charset=windows-1252">
<META content="MSHTML 6.00.2900.3132" name=GENERATOR>
<STYLE></STYLE>
</HEAD>
<BODY bgColor=#ffffff>
<DIV> </DIV>
<P align=left><B><FONT face=forte color=#ff0000 size=5>
<MARQUEE scrollAmount=20 scrollDelay=200 width=322>CARTA O BERRO.
..........repassem.</MARQUEE></FONT></B></P>
<META content="MSHTML 6.00.2900.3132" name=GENERATOR>
<STYLE></STYLE>
<DIV><EM><FONT color=#620309></FONT></EM> </DIV>
<DIV><EM><FONT color=#620309></FONT></EM> </DIV>
<DIV><FONT color=#620309><FONT color=#000000 size=1>----- Original Message -----
</FONT>
<DIV style="BACKGROUND: #e4e4e4; font-color: black"><EM><FONT
size=2><B>From:</B> </FONT></EM><A title=urda@flynet.com.br
href="mailto:urda@flynet.com.br"><EM><FONT size=2>Urda Alice
Klueger</FONT></EM></A><EM> </EM></DIV>
<DIV
style="BACKGROUND: #e4e4e4; font-color: black"><STRONG><EM></EM></STRONG> </DIV></FONT></DIV>
<DIV><EM><FONT color=#620309><STRONG>ALAI, América Latina en
Movimiento<BR></STRONG><BR></FONT></EM><B><EM><FONT
color=#620309>2009-05-05<BR></DIV></FONT></EM></B>
<DIV id=categorias><B class=rtop3><B class=r1></B><B class=r2></B><B
class=r3></B><B class=r4></B></B><B class=rbottom3><B class=r4></B><B
class=r3></B><B class=r2></B><B class=r1></B></B> </DIV>
<DIV><BR></DIV>
<H4 style="COLOR: #620309">Argentina</H4>
<H3 style="COLOR: #620309">Memoria del 5 de mayo de 1977</H3>
<H2 style="COLOR: #620309">Vuelo de la muerte</H2>
<DIV><A
href="http://alainet.org/active/show_author.phtml?autor_apellido=P%E9rez+Esquivel&autor_nombre=Adolfo"><FONT
color=#620309>Adolfo Pérez Esquivel</A></FONT> </DIV>
<DIV>
<HR color=#620309>
</DIV>
<DIV><BR></DIV>
<P class=MsoNormal><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Cada
persona guarda en su memoria hechos, acontecimientos, que marcan su vida y que
no son aislados en la vida del pueblo y la situación del país y en
la comunidad de pertenencia de cada uno.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Había
estado en Ecuador participando en el encuentro de Obispos Latinoamericanos
que se realizó en <ST1:PERSONNAME productid="la Casa" w:st="on">la
Casa</ST1:PERSONNAME> de Santa Cruz, en Riobamba en <ST1:PERSONNAME
productid="la Di?cesis" w:st="on">la Diócesis</ST1:PERSONNAME> del Obispos
Leonidas Proaño y donde supimos del asesinato de Monseñor Angelelli en
<ST1:PERSONNAME productid="la Argentina. Era" w:st="on">la Argentina.
Era</ST1:PERSONNAME> uno de los obispos invitados que no pudo llegar al
encuentro. Estuvo el Arzobispo de Santa Fe, Monseñor Vicente
Zaspe.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>La
represión militar ecuatoriana invadió la casa de retiro y reprimió a los
17 obispos, religiosos y laicos, que fuimos detenidos y llevados al
cuartel militar en Quito, a unos 300 Kms. Fue un operativo continental del
Plan Cóndor, impuesto a través de <ST1:PERSONNAME productid="la Doctrina"
w:st="on">la Doctrina</ST1:PERSONNAME> de Seguridad Nacional, promovido bajo la
dirección de los EE.UU en los regímenes dictatoriales imperantes.
</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Al
regresar a <ST1:PERSONNAME productid="la Argentina" w:st="on">la
Argentina</ST1:PERSONNAME> después de mi liberación en el Ecuador, fui detenido
en el Departamento Central de <ST1:PERSONNAME productid="la Polic■a Federal"
w:st="on">la Policía Federal</ST1:PERSONNAME> el día 4 de abril, aniversario del
asesinato de Luther King y el primer día de <ST1:PERSONNAME
productid="la Semana Santa." w:st="on">la Semana Santa.</ST1:PERSONNAME> Son
momentos de fuerte tensión y de resistencia espiritual. Fui llevado a
<ST1:PERSONNAME productid="la Superintendencia" w:st="on">la
Superintendencia</ST1:PERSONNAME> de Seguridad Federal, un centro de torturas y
encerrado en un tubo, calabozo pequeño y maloliente con restos dejados por otros
prisioneros, por ese lugar pasaron los Graiver, el director del Buenos Aires
Herald, Robert Cox, entre otros. Lugar donde pasaban prisioneras que
las transladaban a otras prisiones. con la promesa que las liberarían.
Cuando salían a la calle y con el Estado de Sitio, volvían a secuestrarlas.
</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>El
día 5 de mayo del año <ST1:METRICCONVERTER productid="1977, a" w:st="on">1977,
a</ST1:METRICCONVERTER> la madrugada, la guardia abre el tubo y me sacan,
llevándome a una oficina donde me informan que sería trasladado. No dan otra
información. Hay un oficial quien es el encargado de entregarme, dos oficiales y
dos suboficiales, quienes me ponen las esposas y trasladan a un carro celular y
soy encerrado en un compartimiento donde únicamente podía estar de
pié.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Aproximadamente
luego de hora y media de recorrido, se detiene y veo que es el aeródromo de San
Justo, había un letrero que lo identificaba; está cerca de un hangar de donde
sale carreteando un pequeño avión. Me suben encadenándome al asiento trasero.
Están el piloto, el co-piloto los oficiales y suboficiales que me buscaron en
<ST1:PERSONNAME productid="la Superintendencia" w:st="on">la
Superintendencia</ST1:PERSONNAME> de Seguridad Federal, armados con
ametralladoras y el avión tomó pista y se elevó dirigiendo su rumbo hacia
el Río de la Plata.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Pregunté
dónde me llevaban, pero el silencio era absoluto. Conozco perfectamente la zona
sobre la que volábamos por haber navegado durante varios años la región. Pude
ver los ríos Paraná de las Palmas, el Paraná Mini y el Paraná Guazú,
<ST1:PERSONNAME productid="la Barra" w:st="on">la Barra</ST1:PERSONNAME> de San
Juan, Colonia y las luces de Montevideo. Era inexplicable ese recorrido y el
tiempo transcurrido en el aire dando vueltas sin destino
alguno.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Los
guardias hablaban entre si en voz baja, uno de ellos se acercó para ver como
estaban las cadenas que me ataban al asiento y sujetaba el candado, lo sentía
muy nervioso y alterado, pero silencioso, no se atrevía a mirarme. Algo estaba
por suceder; yo no lo sabía, aunque presentía lo que podía ser. Los militares
esperaban una orden y saber qué hacer conmigo. El piloto llama al
oficial y hablan en voz baja. Siento que le dice “estamos esperando la
orden”.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Muchos
recuerdo se agolpaban en mi mente y corazón, sin embargo estaba sereno y mi
fuerza nacía de la oración , de la fe y el compromiso asumido junto a los
pueblos de América Latina y <ST1:PERSONNAME productid="la Argentina"
w:st="on">la Argentina</ST1:PERSONNAME>, de la pertenencia, valores y lucha por
la vida frente a la dictaduras militares. Recordaba a los seres queridos,
a mi esposa e hijos y que el día 7 de mayo es el cumpleaños de Ernesto y el
dolor de no poder estar junto a la familia para celebrar y compartir. La
incertidumbre de no saber si estaría vivo.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Tenía
información de prisioneros que la dictadura militar ordenó arrojar desde los
aviones al Río de <ST1:PERSONNAME productid="la Plata" w:st="on">la
Plata</ST1:PERSONNAME> y al mar. En Ginebra, en <ST1:PERSONNAME
productid="la Asociaci?n Internacional" w:st="on">la Asociación
Internacional</ST1:PERSONNAME> de Juristas pude ver algunos micro-films de
cuerpos de prisioneros que la corriente del río había arrastrado a la costa
uruguaya; </STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>El
avión continuaba dando vueltas hacia la costa y el río. Hacía mucho frío y el
tiempo inmenso transcurría en una espera incierta, cargada de tensiones y
olor a muerte de un vuelo hacia ningún lado. </STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>La
madrugada y sol comenzaban a despertar de una noche llena de presagios e
incertidumbres. Permanecía encadenado en el avión, sin capacidad de cualquier
movimiento, sin respuesta a mis preguntas; sólo miradas furtivas y el susurro de
sus conversaciones y las armas sobre sus rodillas. Me preguntaba si había
llegado al límite de la vida; si todo eso era el fin, sólo trataba de aspirar el
aire como si fuera la última bocanada de vida.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Recordaba
a los compañeros y compañeras del Serpaj, a mi hijo mayor, Leonardo en su
resistencia y trabajo en defensa del derecho de los pueblos; era muy joven con
mucho entusiasmo y compromiso acompañando a organizaciones emergentes del drama
que vivía el pueblo. Recordaba a quienes dieron su vida, para dar vida, desde su
lugar resistían con dignidad, como ese grupo de mujeres con las que compartimos
el dolor, la resistencia, la esperanza y la fuerza de la oración ecuménica,
superando barreras culturales, ideológicas y políticas, unidas para saber a
donde llevaron a sus hijos e hijas. Fuimos aprendiendo a tejer redes
solidarias.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>El
tiempo sin tiempo, sin dimensión continuaba el vuelo de la muerte, hasta que el
piloto dice en voz alta: “tengo la orden de ir a <ST1:PERSONNAME
productid="la Base A←rea" w:st="on">la Base Aérea</ST1:PERSONNAME> de Morón, con
el prisionero”. Así el avión recorre la costa y se dirige a la base del Palomar.
Un edificio pintado de amarillo ya un poco desgastado por el tiempo, el avión
aterriza en la pista y estaciona cerca del edificio. Quedo con la guardia
armada. El piloto, junto con los oficiales se dirigen al edificio. No sé el
tiempo transcurrido, tal vez más de dos horas, creo que ahí se decidió qué hacer
conmigo. La presión internacional era intensa, de las iglesias, gobiernos,
organizaciones sociales y culturales, de organismos
internacionales.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>Cuando
regresan el piloto y los oficiales dicen: “póngase contento, lo llevamos a
<ST1:PERSONNAME productid="la U" w:st="on">la U</ST1:PERSONNAME>9,
<ST1:PERSONNAME productid="la Unidad Nueve" w:st="on">la Unidad
Nueve</ST1:PERSONNAME>, creo que hasta me puse contento que me lleven a la
cárcel. Lo otro era la muerte.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>El
día 5 de mayo del año 1977, di gracias a Dios y la vida poder continuar la
lucha y la resistencia en la esperanza. Sé que esa lucha y resistencia no
finalizó, que hay que continuar a pesar de tantas claudicaciones, entrega del
patrimonio del pueblo a la voracidad de empresas transnacionales y traiciones de
quienes vendieron el país. Hay que recuperar valores, identidad, sentido de vida
y dignidad de nuestro pueblo. Que la lucha, esperanzas de aquellos que dieron su
vida para dar vida no haya sido inútil.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR></SPAN><SPAN lang=ES-AR
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES-AR"><STRONG>A
32 años hay que continuar construyendo en la esperanza. A pesar de
todo.</STRONG></SPAN><SPAN
style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"><BR><BR><STRONG>- Adolfo Pérez
Esquivel es Premio Nóbel de la Paz 1980.<O:P></O:P></STRONG></SPAN></P>
<DIV><BR></DIV></BODY></HTML>